Por Katie Razzall, editora de Cultura de la BBC
Durante días aquí en Los Ángeles, tuve la sensación de que Timothée Chalamet no iba a ganar el Oscar este año.
Estuvo fabuloso en Marty Supreme ("Marty Supremo"). Pero también lo había estado en A Complete Unknown ("Un completo desconocido") y tampoco ganó el premio a mejor actor el año pasado. Ni en 2018 por Call Me By Your Name ("Llámame por tu nombre").
Lo que se comenta es que los votantes de la Academia tienen la costumbre de hacer esperar a los jóvenes actores para su gran momento.
Señalan que Dustin Hoffman solo ganó en su cuarta nominación (por Kramer vs Kramer en 1979). Su primera nominación fue en 1968 por "El Graduado".
Al Pacino fue nominado por primera vez en 1972 por "El Padrino", pero ganó su Oscar en su octava nominación por "Perfume de mujer" en 1993.
Y Leonardo DiCaprio fue nominado siendo niño en 1994 por "¿A quién ama Gilbert Grape?" y no ganó hasta 2016 en su quinta nominación por The Revenant ("El Renacido").
Los votantes de la Academia siguen siendo mayoritariamente hombres blancos. Quizás no quieren que los jóvenes actores estrella alcancen el éxito demasiado rápido.