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El arresto del prÃncipe multimillonario con inversiones en Apple y Twitter derribado por los vientos de cambio que soplan en Arabia Saudita
- Tiempo de lectura: 4 min
El heredero del trono de Arabia Saudita acaba de consolidarse en el poder con una gigantesca purga de la élite polÃtica y empresarial del reino.
Un nuevo comité anticorrupción, liderado por el prÃncipe heredero Mohammed bin Salman, ordenó este fin de semana el arresto de otros 11 prÃncipes, cuatro ministros y docenas de exministros.
Entre los capturados destaca el prÃncipe Alwaleed bin Talal, un multimillonario con inversiones en Apple y Twitter que es considerado uno de los hombres más ricos del mundo.
La revista Forbes estima la fortuna de bin Talal -quien también es dueño del prestigioso hotel Savoy, en Londres- en unos US$17.000 millones.
Después de la noticia de su arresto, las acciones de su firma de inversiones Kingdom Holding -una de las principales del paÃs- cayeron un 9,9% en la bolsa de valores local.
Y el corresponsal de la BBC para asuntos de seguridad, Frank Gardner, describió los eventos del sábado por la noche como "una atrevida jugada" del prÃncipe bin Salman y "nada menos que sÃsmicos".
"Con una jugada atrevida el prÃncipe heredero, de 32 años, se deshizo de todos los obstáculos para su control total de uno de los principales productores de petróleo del mundo y casa de los sitios más sagrados del islam", destacó Gardner.
"Presentados al mundo como parte de una campaña anticorrupción, los arrestos de prÃncipes, ministros y el multimillonario prÃncipe Alwaleed bin Talal sacudieron a los sauditas, poco acostumbrados a los cambios", agregó.
Reforma acelerada
El nuevo comité anticorrupción tiene poder para ordenar arrestos y prohibir la salida del paÃs.
Y todo indica que los arrestos del sábado podrÃan ser nada más los primeros, pues según la cadena saudita de televisión al Arabiya se han abierto investigaciones sobre las inundaciones de Jeddah en 2009 y el brote del virus Mers en 2012.
Los analistas, sin embargo, coinciden en ver las detenciones como una movida del prÃncipe Mohammed bin Salman para consolidarsecomo el hombre más influyente del reino.
"El prÃncipe heredero es bastante popular, especialmente entre los sauditas más jóvenes, pero muchos ciudadanos más viejos y conservadores piensan que se está moviendo demasiado rápido", cuenta Gardner.
En particular, muchos le reclaman haber empezado una guerra que no se puede ganar en Yemen mientras todavÃa combate a la organización radical autodenominada Estado Islámico. Y no todos creen que su apoyo al boicot a Qatar sea una buena idea.
"Pero sus simpatizantes aplauden sus esfuerzos por modernizar Arabia Saudita y, después de décadas gobernados por viejos, celebran la llegada de un hombre joven que bien podrÃa ser rey por los próximos 50 años".
El año pasado, el prÃncipe develó una serie de medidas destinadas a llevar cambios económicos y sociales a un reino que depende casi exclusivamente del petróleo.
Recientemente dijo que el regreso de un "islam moderado" al paÃs era clave para sus planes de modernización, al tiempo que prometÃa "erradicar muy pronto los vestigios de extremismo".
También en las fuerzas armadas
Por lo demás, el mismo sábado el rey Salman también ordenó cambios en el mando de la guardia nacional y de la armada.
El ministro a cargo de la guardia nacional, prÃncipe Miteb bin Abdullah y el comandante de la armada, almirante Abdullah bin Sultan bin Mohammed Al-Sultan fueron reemplazados si ninguna explicación oficial.
El prÃncipe Miteb, hijo del fallecido rey Abdullah, habÃa sido en su momento considerado como un posible contendiente para el trono y era el último miembro de su rama de la familia en posiciones de poder en Arabia Saudita.
Pero, por lo pronto, la atención está centrada sobre todo en la caÃda en desgracia de otro prÃncipe, Alwaleed.
A través de su firma el magnate saudita tenÃa acciones en News Corporation, la cadena de medios de Rupert Murdoch, el banco Citigroup, la cadena de hoteles Four Seasons y el servicio de transporte Lyft, además de en Twitter y Apple.
El prÃncipe le compró además un hotel y un yate a Donald Trump, pero los dos hombres chocaron públicamente en Twitter en 2015, cuando Trump decidió postularse a la presidencia de Estados Unidos.
En esa oportunidad, el prÃncipe Alwaleed le dijo a Trump que era "una desgracia" no solo para el Partido Republicano sino para todo EE.UU.
"RetÃrate de la carrera presidencial porque nunca vas a ganar", le dijo.
Trump, quien nació millonario, le respondió burlándose de la fuente de la riqueza del prÃncipe saudita.
"El tonto prÃncipe Alwaleed quiere controlar la polÃtica estadounidense con el dinero de papá. No lo podrá hacer cuando yo resulte electo", trinó el actual presidente estadounidense.